Está muy enferma y desea que sus perros encuentren a otra familia

 Está muy enferma y desea que sus perros encuentren a otra familia

Convirtió su casa en un refugio de animales. Por su delicado estado de salud, da en adopción a sus mascotas.

Liliana Gallardo lleva con orgullo el título de proteccionista. Vecina de Justo Daract, tiene 62 años y gran parte de su vida la dedicó a rescatar y cuidar a los animales. Ese amor fue tan grande que convirtió su casa en un refugio de contención para todos los callejeros, e incluso fue la impulsora de la ley de pirotecnia cero. Pero está luchando contra una grave enfermedad que la llevó a la internación, a respirar con oxígeno y ya no tiene voz. Por eso les pidió ayuda a sus amigos para que sus hijos de cuatro patas vivan con una familia que los pueda cuidar, porque ella ya no puede ocuparse de esa responsabilidad.

Hace más de tres años le diagnosticaron un cáncer que fue avanzando y tomándole todos los órganos, y a pesar de que le costó tomar la decisión de dar en adopción a sus nueve perros, tuvo que hacerlo pensando en el bienestar de los animalitos. “Ella vive sola, no tiene hijos, es soltera, sin hermanos ni padres, solo le quedan unas primas. Yo trabajo con Liliana hace unos tres años y ahí nació una gran amistad. Me encargo del cuidado de los perros, de higienizarlos, alimentarlos y ahora tengo la tarea de encontrarles un nuevo hogar”, explicó Bárbara Guaquinchay, la empleada de la proteccionista daractense.

Hasta el momento lograron acomodar a cuatro canes, pero aún quedan cinco, de los cuales dos son discapacitados. A Oso le falta una patita, ya que fue encontrado malherido y la perdió; el otro es Facundo, un labrador que fue atropellado por un auto y le estropeó sus dos patas traseras. Camina con una prótesis, usa pañales, tiene dieciséis años y come un alimento específico por sus problemas renales. “Todos son buenísimos, hay de gran tamaño y otros medianos. También está Petarda, una perra con muchísima energía, de ahí su nombre. Es muy mansa, que hasta se la puede acariciar cuando está comiendo. Negra es otra hembra, tiene un ojito azul y es muy dócil. La última es Cachita, que es súper cariñosa y busca mimos todo el tiempo”, detalló Guaquinchay. Todos los nombres, descripciones y fotos fueron publicados en las redes sociales de la mujer y compartidos por los vecinos y allegados.

Bárbara describió a su amiga como una mujer muy noble, con un corazón de oro, siempre dispuesta a ayudar. Contó que se movilizaba en bicicleta e iba por todos los rincones de la ciudad para llevarle alimento a algún perrito que haya visto o simplemente ayudar a alguien que lo necesitara. “Desde que supimos de su enfermedad que venimos hablando de cerrar el refugio, pero a ella le costaba mucho el desapego, sobre todo con Facu, que es su regalón”, sostuvo la amiga.

Las proteccionistas que integran la organización Caneritos se sumaron a la campaña para los hijos de cuatro patas de su amiga Liliana. “Es muy triste lo que está pasando, pero queremos que se quede tranquila, que todos estarán bien ubicados. No importa de qué parte de la provincia sean, nos comprometemos a llevarlos hacia su nueva casa. Tenemos la esperanza de encontrar alguna familia, sobre todo para el labrador, que requiere de atención especial y para ella significa mucho”, agregó Eleonora Olguín, otra de las cuidadoras de animales.

Los interesados en adoptar y agrandar su familia pueden comunicarse al número de Bárbara  Guaquinchay (2657 506559) o por Messenger a la página de Facebook de Caneritos. 

Fuente: El Diario de la República

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