La mediación, por la pandemia, se transformó en sala virtual

 La mediación, por la pandemia, se transformó en sala virtual

Desde que se desató la pandemia de coronavirus, el servicio de Mediación Judicial en toda la provincia se transformó en virtual y mal no les fue: concretaron 4.579 audiencias durante el año pasado, a través de la plataforma virtual del Poder Judicial. Según la coordinadora general de los Centros de Mediación Judicial y Extrajudicial, Mónica Corvalán, “ha sido una herramienta muy útil para poder acercar a la gente”, y destacó que “desde el primer momento que se adoptaron las medidas de aislamiento comenzamos a activarla rápidamente para continuar con nuestra actividad”. La primera mediación con el nuevo sistema se realizó el 13 de abril del año pasado a través de la plataforma virtual Cisco Webex desde la localidad de Arizona y a partir de allí la actividad continuó por esa vía. Otro detalle que destacó Corvalán fue que “aquellas personas que tuvieron COVID-19 en esa época y estaban aisladas en las instalaciones de las Residencias de la Universidad de La Punta pudieron participar de las audiencias. Incluso ahora mismo algunas que están aisladas en sus domicilios también pudieron resolver algún conflicto, que de otra forma no hubiera sido posible”.

Corvalán destacó que esto fue posible gracias al trabajo que hicieron los mediadores adaptándose a la nueva modalidad y que además hacen su tarea de manera independiente del Poder Judicial. “Más la gran colaboración de los jueces de Paz de toda la provincia, porque gracias a ellos el servicio de mediación llega a todos los rincones, incluso a los lugares donde no hay salas. Los legos acompañan ofreciendo sus oficinas para que se concreten cuando hay algún problema de conectividad y así logramos que las mediaciones sean semipresenciales”.

La coordinadora señaló además que la gente también mostró mucha colaboración a la hora de participar y se notaba que aquellos que querían resolver el problema hacían todo lo posible por conectarse. Así recordó el caso de una persona del interior provincial que por no tener conexión en su casa, cuando se pudo salir por terminación del DNI fue hasta la plaza de su pueblo para poder conectarse con la antena de wifi del Gobierno. También el de un camionero que estaba en Rosario el día de la audiencia y pudo participar sentado en la cabina de su vehículo. “Pudimos concretar mediaciones con personas que están en otras provincias gracias a la tecnología. De manera presencial seguramente habría llevado más tiempo concretarlas”, admitió la abogada.

Los conflictos familiares, que ya se ubicaban como los más requeridos por este servicio, durante la pandemia se acrecentaron y prácticamente fueron los que monopolizaron la atención de los demandantes. “Sobre todo en la primera etapa hubo que regularizar todos los acuerdos de visitas de progenitores con sus hijos y de pago de la cuota alimentaria”, explicó la funcionaria judicial. También contó que en el centro de mediación de Villa Mercedes se acordó la devolución de dinero por un viaje de egresados de alumnos del secundario y se pudo concretar un acuerdo con una persona que estaba en Italia, desde la Villa de Merlo. También en esa sala, junto a la Mesa de la Mujer, Niñez y Diversidad de Carpintería, se conformó un equipo de mediadores especializados en materia de género.

Corvalán recordó que esta situación no los tomó por sorpresa, “porque ya veníamos trabajando con lo que denominamos mediaciones a distancia cuando alguno de los demandantes estaba en otra provincia u otro país. Eso facilitó nuestro trabajo, porque ya teníamos una experiencia previa, aunque usábamos el sistema Skype”.

Sobre la validez de los acuerdos alcanzados de manera virtual, explicó que “se formalizan porque quedan grabados, se adjuntan al expediente digital y no es necesaria la firma ológrafa. Y por supuesto que tienen validez legal”. Además indicó que “esta forma también posibilitó la presencia de los defensores en muchas más audiencias, en cambio cuando se trata de las presenciales es más difícil porque necesitan más días para hacerlo. Ahora pueden asistir a más de una y en una sola jornada”.

El nivel de acuerdos alcanzados durante la pandemia se mantuvo igual que durante la presencialidad: “No fue ni mayor ni menor, digamos que se mantuvo el porcentaje que suele ser de alrededor del 50 por ciento de las causas”. Incluso sobre la mediación virtual en los foros, Corvalán destaca que es mejor estar presentes, porque no es lo mismo dar un testimonio y demostrar los sentimientos de los demandantes frente a ese conflicto en particular. “Sabemos que en la virtualidad a veces la cámara se apaga o la conexión se corta y muchas veces es un esfuerzo doble respecto de la presencialidad. Por eso es tan importante el trabajo previo que realizaron los coordinadores, el personal y los mediadores. Fue un verdadero trabajo en equipo”.

En cambio se confirmó una baja en la cantidad de causas que ingresaron al sistema de Mediación durante el año pasado: En 2020 recibieron 6.884; mientras que en 2019 fueron 7.432 y en 2018 se habían alcanzado 6.501. “Bajó porque durante la primera etapa del aislamiento hubo momentos en los que no se sabía cómo iba a continuar el servicio. Se requirió de un trabajo intenso de difusión y concientización de la nueva modalidad que la gente lo adaptó, pero claramente bajaron los ingresos de causas”, aclaró la funcionaria judicial.

Actualmente se rigen por las medidas que va tomando el Superior Tribunal de Justicia y la presencialidad en las audiencias no es obligatoria: “Hay personal presencial en las distintas salas de la provincia y lo que sí ofrecemos es la posibilidad de hacerlas semipresenciales cuando alguna de las partes tiene inconvenientes para conectarse con la plataforma. Pero la gran mayoría sigue siendo de manera virtual”. También informó que entre enero y mayo de este año ya ingresaron 2.649 causas, de las cuales 1.686 fueron de manera directa y 963 por derivación de los Juzgados.

Además destacó que de esta forma “los mediadores pueden trabajar en cualquier lugar; por ejemplo uno de Arizona puede hacerlo en San Francisco o Merlo, que con la presencialidad era difícil que lo hiciera porque tenía que viajar. Hoy una persona puede vivir en La Toma, la otra en San Martín, los abogados de ambos en ciudades distintas y el mediador puede estar en Villa Mercedes. Pero al ingresar todos a la misma plataforma se puede concretar la audiencia y llegar a un acuerdo. Esto que antes era impensado, ahora se hace normalmente”.        

Luego de dos audiencias, un padre pudo retomar el contacto con su hijo

En la Sala de Mediación de la ciudad de Villa Mercedes se concretó la semana pasada un acuerdo entre dos partes que fue todo un récord. Gastón Saenz (43 años) contó: “Gracias a este sistema, después de dos audiencias, ya pude concretar la revinculación con mi hijo al que hacía dos años que no podía ver”. El hombre dijo asombrado cómo “el lunes tuvimos la primera de las audiencias, que duró casi una hora porque hubo que hacer las presentaciones de rigor, y luego nos quedamos las dos partes arreglando el tema de la cuota alimentaria. Por eso tardó un poco más. Pero la segunda fue de apenas 15 minutos y allí se terminó de acordar todo y al otro día ya estaba con mi hijo en casa”.

Saenz comentó que su experiencia con el sistema virtual fue “ágil, práctico, no hubo pérdidas de tiempo y las dos partes quedamos conformes con el acuerdo”. También señaló que “de la manera presencial tenía prevista una audiencia en el Juzgado de Familia recién para el 20 de octubre. En cambio con el sistema de mediación online lo resolvimos en cuatro días. La verdad es que no puedo creer que ya lo hice y que pude volver a estar con mi hijo. Fue fantástico”. Y recordó que “el miércoles hicimos la firma virtual del acuerdo y el jueves ya estaba jugando con mi niño en casa”.

Además destacó que “las dos veces que se puso el horario, a los cinco minutos ya estábamos todos los involucrados; las dos partes con sus abogados y la mediadora, todos en línea y empezando a trabajar. Otras veces que había sido citado al Juzgado me han tenido hasta dos horas esperando para atenderme. La última vez que me citó la psicóloga llegué a las 9 y me fui a las 12 del mediodía. Perdí toda una mañana para hacer una entrevista que bien la pudimos haber hecho por medio de la pantalla y era lo mismo”.

El caso de Saenz también involucró a sus otros dos hijos mayores, Milagros y Facundo. “Ellos tuvieron que comparecer porque como mi expareja me denunció por violencia de género; tuvimos que arreglar quiénes serían los que retirarían a mi hijo de la casa de la madre. Por eso ellos dos se presentaron en la segunda audiencia, donde tuvieron que mostrar sus documentos que acreditaban la relación de parentesco conmigo y en 15 minutos se resolvió. Gracias a eso ellos se encargan de traérmelo los días que arreglamos para verlo en mi domicilio”.

También quiso agradecer la gestión obstinada de su abogada, Yanina Aluen. “Ella se propuso llegar hasta la mediación porque de la otra forma estábamos perdiendo mucho tiempo y yo quería ver a mi hijo. Gracias a que ella se encargó de habilitar esta posibilidad fue que pudimos tener un final feliz para las dos partes”, reconoció Saenz.

El hombre insistió en las bondades de la mediación virtual y comentó que para él, “este sistema es excelente y se tendría que usar siempre, más allá de la pandemia, como se utiliza en el resto del mundo. Sobre todo porque fue muy práctico para solucionar este tipo de conflictos donde están de por medio las relaciones familiares, que siempre tienen condimentos afectivos y de sentimientos encontrados que hacen que uno esté muy ansioso y quiera resolverlo rápido”.  

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