La prueba no es coherente, dice la defensa de acusados por homicidio

 La prueba no es coherente, dice la defensa de acusados por homicidio

Refiere que no coinciden los informes de médicos que vieron a la nena antes y después de la muerte.

A entender de la defensa de Agustina Arias y de su expareja, José Ferreira, quienes son juzgados desde esta semana en la Cámara del Crimen de Concarán por el homicidio de Guadalupe Morán Arias, la hija de la joven, las declaraciones escuchadas en la primera audiencia han sido de suma importancia, ya que marcaron incoherencias en la prueba producida por el juez que instruyó la causa, Jorge Pinto. Y esto, según los abogados, debilita la acusación que hay contra ellos. Arias es investigada por “Homicidio doblemente agravado por el vínculo y la alevosía”, y el hombre por “Homicidio agravado por la alevosía”. En ambos casos, la pena solicitada es prisión perpetua.

El hecho ocurrió en mayo de 2019 en Santa Rosa del Conlara. Arias es hija de Florencia Magalí Morales, la mujer que en abril del año pasado, en pleno aislamiento social, preventivo y obligatorio, murió en la seccional de esa localidad, caso por el cual están imputados efectivos de esa dependencia. Arias y Ferreira vivían en la casa de Florencia Magalí junto a los hijos de esta última y su pareja, quien se espera que declare el próximo viernes 12, previo a los alegatos y a que el tribunal dé el veredicto. Según los investigadores, en el domicilio de Florencia Magalí se habrían producido los golpes que llevaron a la muerte a Guadalupe, de un año y medio. Por lo que ha reconstruido el magistrado, esa agresión fue desplegada por Arias y por su pareja.

El 6 de mayo, la pequeña fue llevada al Hospital de Santa Rosa  “con vómitos y desmayos; la asistieron, permaneció todo el día y de ahí la derivaron al Hospital de San Luis. Allí fue atendida y al día siguiente fue operada y falleció. Tanto a Arias como a Ferreira se los acusa de haber golpeado a la niña. Según dijo Marcela Gómez, la médica forense que hizo la autopsia, recibió un golpe de una persona adulta, que causó la quebradura de costillas y provocó la lesión interna que luego la llevó a la muerte (Ndp: un traumatismo abdominal que le produjo hemoperitoneo, un desprendimiento del tejido que recubre la pared abdominal). Pero lo que nosotros tratamos de probar es primero que si hubo un golpe, no se puede determinar quién es la persona que lo hizo, o las personas que lo hicieron, y segundo, que tal vez hubo una mala praxis médica. A eso no lo sabemos aún. Pero lo que sí está en claro es que no coincide el informe de la necropsia con lo que dicen los médicos que vieron a la niña en Santa Rosa”, resumió Héctor Zavala Agüero, el abogado que, junto a José Olguín, defiende a Arias.

Y abundó: “En Santa Rosa, cuando la niña llegó al hospital, le hicieron estudios, entre ellos dos radiografías y una ecografía. La médica que los ordenó declaró en la primera jornada y, ante preguntas de esta defensa, dijo que no había fracturas en las costillas y que había un golpe en el maxilar, que no era de importancia, de los que se dan los niños cuando aprenden a caminar. Pero en el informe de la autopsia no consta ese golpe en el maxilar. Sí dos fracturas en la cuarta y quinta costilla. Es decir, según la médica que la recibió en Santa Rosa, ingresó y fue derivada al Hospital de San Luis sin fracturas. Y no es solo que ella lo diga, sino que tampoco se ve esto en las radiografías incorporadas. Y en Santa Rosa tampoco detectaron una lesión relacionada al peritoneo, que, según la necropsia, es lo que causó la muerte”. Para la defensa de Arias, el golpe que derivó en la lesión interna “no existió”. “El informe de la necropsia es equivocado, por esto que acabo de indicar. En Santa Rosa no hubo fractura. Tal vez se produjo después, por una práctica de reanimación, por mala praxis médica o cuando se abrió para la necropsia”, hipotetizó.

“Esta lesión es una de las cosas que cuestionamos —dijo Aldo Giuliani, el abogado que representa a Ferreira junto a Marcos Juárez—. Nunca se llamó a los médicos de San Luis que intervinieron en la atención de la criatura. Hemos pedido al tribunal que requiera las radiografías que le hicieron a la nena en el Hospital de Santa Rosa. Cuando revisaron a la niña en la localidad, la pediatra no observó ningún tipo de lesión. Son lesiones que después, cuando la internaron en San Luis, cuando hicieron la autopsia, figuran en el informe de ese examen, pero no sabemos si se las produjeron por un golpe o en el Hospital de Santa Rosa o en el de San Luis antes de que interviniera la médica forense”. 

A criterio de los abogados de Ferreira, el juez Pinto no ha hecho lo que se tenía que hacer. “No se sustanció la prueba como correspondía, se tomaron medidas más por el strepitus fori (escándalo jurídico) que puede causar la muerte de una criatura que por tratar de garantizar la búsqueda de la verdad por sobre todo”, opinó Giuliani.

El miércoles, en la jornada de apertura del debate, Ferreira declaró, como ya lo había hecho durante la etapa de instrucción. Arias, en cambio, no quiso dar su versión de los hechos. Ferreira “hizo una ampliación y se sometió a todas las preguntas que el tribunal quisiera efectuarle. Manifestó lo mismo que antes, su inocencia. El juez lo metió preso por suponerlo encubridor, sin ningún asidero legal que funde la imputación. Ha estado preso dos años y medio. Hacía cuatro o cinco meses que salía con Arias (cuando ocurrió la muerte). ¿Qué motivo puede tener para producirle daño a una criatura? Ninguna de esas cosas fue escuchada en la instrucción. Pero hemos tenido la oportunidad de que el tribunal nos permitiera tanto a Ferreira como a la defensa demostrar lo que digo. Estamos esperanzados en que la situación varíe en el fallo”, refirió.

Fuente: El Diario de la Republica

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