Quieren reubicar a un grupo de vendedores del Paseo del Padre

 Quieren reubicar a un grupo de vendedores del Paseo del Padre

Unos 30 trabajadores que quedaron en la calle podrán buscar un nuevo lugar y el Municipio los ayudaría.

Tras una reunión que hubo días atrás entre concejales, autoridades municipales y los vendedores damnificados por el incendio ocurrido el año pasado en el Paseo del Padre, un principio de solución parece llegar para los trabajadores que quedaron sin lugar para ofrecer sus productos. Tanto el edil Otoniel Pérez Miranda como Andrea Riquero, una de las vendedoras, quienes participaron de la reunión, marcaron que el acuerdo consistiría en que los vendedores, por lo menos un grupo de 30, busquen un nuevo lugar para ofrecer sus productos y que el Municipio los ayudaría para reubicarlos.

El incendio, que ocurrió el 26 de agosto del año pasado, destruyó 11 puestos del paseo. El lugar fue cercado y los trabajadores que allí tenían sus puestos debieron buscar alternativas para seguir subsistiendo. A ocho meses del siniestro, y con el anuncio por parte de la Comuna de una puesta en valor del espacio, hay vendedores que se volcaron la calle a la venta ambulante, lo que generó conflictos con la administración municipal que regula la actividad. Hace dos semanas el malestar escaló, cuando un trabajador se encadenó en la puerta del edificio municipal para pedir por su mercadería incautada.

La propuesta que habría prosperado es la de buscar otro lugar en el que puedan vender su mercadería. “En esta reunión contamos con el Ejecutivo, que se mostró muy predispuesto a dar una solución a este grupo de personas y reubicarlas, buscar algún local comercial, donde el Municipio vería la posibilidad de hacerse cargo o de alguna manera estas personas paguen y el Municipio otra parte”, explicó Otoniel Pérez Miranda, del bloque Juntos por San Luis.

Riquero dijo que antes de fin de mes quieren tener el lugar definido para instalarse lo antes posible. “El arreglo no es para toda la gente que trabajó en el Paseo del Padre, es por la minoría que quedamos afuera y que estamos ahora en esta situación de calle”, aclaró la mujer, quien dijo que son más o menos 30 personas en la misma condición. “En realidad, acomodarse se han acomodado 10. Éramos 80 familias, 64 puestos más 16 mesas”, detalló Riquero, quien vende medias, barbijos y gorros de lana en la calle.

Peleándola en la calle

Otra idea que barajaron fue la de modificar la ordenanza que regula la actividad comercial en la calle o utilizar el sector del paseo que no sufrió daños, pero no prosperó con las autoridades. Pérez Miranda, junto a Javier Suárez Ortiz, presidente del Concejo, habían presentado un proyecto sobre la primera iniciativa. “Lo hablamos con el Ejecutivo y en realidad no iba a prosperar. No podemos legislar para un grupo de personas, sino que hay que legislar en general y si habilitamos esta actividad, habilitamos la venta ambulante para todo tipo de artículos, algo que el Municipio no quiere, porque no estamos en una situación epidemiológica en la que se pueda hacer”, explicó el concejal.

Andrea admitió que actualmente están en un “juego del gato y el ratón”, con los inspectores municipales que hacen controles, dado que trabajan en la calle. Tras el conflicto con el vendedor encadenado, la relación mejoró, aseguró la mujer. “En este momento nos dicen que circulemos, que no nos estacionemos, están un poquito más flexibles”, describió.

A esto hay que sumarle que las ventas han bajado por la crisis económica provocada por el coronavirus. “Con la pandemia, la gente tiene la prioridad del alimento y lo que vos vendés hoy es algo que la persona necesita, un par de medias o un barbijo, no te compran chucherías que no sean útiles”, apuntó. “Ahora tenemos el apoyo de los concejales, esperemos que se pueda resolver, queremos seguir trabajando como lo estábamos haciendo, legalmente, pagando nuestros impuestos, rentas, AFIP y el canon municipal que siempre pagamos”, remarcó la trabajadora.

“Son situaciones difíciles porque las personas ejercen esta actividad porque necesitan comer y entendemos que también los inspectores municipales hacen su trabajo y deben controlarlas. El Ejecutivo se comprometió a frenar el hostigamiento que dicen sufrir”, reflexionó Pérez Miranda.

Un proyecto de remodelación

El Municipio anunció en enero de este año la puesta en valor del Paseo del Padre. El proyecto incluye la colocación de nuevo mobiliario urbano, de una fachada que evoca el viejo mercado que existía allí y la construcción de un espacio verde central con canteros, además de boxes gastronómicos y un escenario. La iniciativa está pensada desde un aspecto “plurifuncional que integrará la cultura, la historia y el turismo”, aseguraron en una nota de prensa de la Comuna. La obra costará 48 millones de pesos y tiene un plazo de ejecución de 210 días.

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