SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA

 SEMANA MUNDIAL DE LA LACTANCIA

Lactancia materna: historias y debates de una tarea de cuidado que necesita sostén

Muchos dicen que es lo ideal, pero reniegan al ver una madre amamantando en público. La OMS recomienda alimentación exclusiva con leche humana durante el primer semestre de vida. En la Argentina no llegan a completarla 6 de cada 10 bebés.

El martes 12 de julio Coni, que en ese momento tenía 22, se sentó en el mástil de la plaza de San Isidro para amamantar a su bebé de ocho meses. Antes había estado más de una hora en la fila del Banco Nación. Según contó en su perfil de Facebook, un grupo de mujeres de la policía local le advirtió que debía irse con el argumento de que una ley prohíbe amamantar en público. El relato mencionaba que la amenazaron con llevarla a la comisaría y que hasta la tomaron del brazo.

La joven contó que les pidió a otros efectivos el nombre de sus compañeras y, como respuesta, solo recibió risas. Días después quiso hacer la denuncia. La derivaron a la Comisaría de la Mujer de Martínez donde, según dijo, le respondieron que no había habido ningún delito: ni maltrato ni golpes a ella ni el bebé.

La toma de la plaza

“Cuando lo leí me pregunté si podíamos hacer algo. Se me ocurrió ir y sentarnos a dar la teta en ese mismo mástil. Organizamos un encuentro con un grupo chico”, dice Marie, como la llaman todos, a A24.com. Las crónicas de ese 23 de julio, del que acaban de cumplirse 5 años, recuerdan esa tarde como una de las más frías del invierno. A pesar de eso decenas de mujeres con sus chicos prendidos al pecho se sumaron a la “teteada”.

“Cuando llegué me re sorprendí. Yo había empezado a difundirlo en redes. Además se sumaron con otros encuentros en Ushuaia, San Luis, Córdoba y otras provincias y hasta en el exterior, de México España“. Entre mamás, bebés, varones que acompañaban, el encuentro por el repudio contra la violencia institucional y a favor de la libertad de amamantar donde sea, reunió cerca de 500 personas.

Entre ellas estuvieron el Noble de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y la actual titular del INADIVictoria Donda, que un año antes había sido noticia -con comentarios de repudio incluidos- por darle el pecho a su hija Trilce en una sesión de la Cámara de Diputados.

Dar la teta en público

Tras la repercusión por la denuncia de Coni y la “teteada“, el grupo de mujeres que se armó con ese evento creó una página para compartir vivencias. Ahí, relata Marie, empezaron a recibir más historias de chicas que vivieron situaciones similares a la de la joven en San Isidro. Entre otras, la de una chica que se sentó a alimentar a su bebé en un shopping. “Un empleado de seguridad se acercó y la hizo retirarse”.

“A mí no me pasó eso, pero sí que me pongan caras horribles, de asco. A veces oigo comentarios de las propias mujeres del estilo: ‘¿Cómo vas a andar con la teta al aire?'”, dice la joven mamá.

Los sondeos lo confirman: según la Primera Encuesta de Opinión Pública sobre Lactancia Materna, que publicó la Liga de la Leche en 2015, tres de cada diez argentinos se sienten incómodos si ven una madre que amamanta a su bebé. Por eso consideran que deberían hacerlo en privado.

¿Hasta cuándo dar la teta?

La OMS y Sociedad Argentina de Pediatría recomiendan amamantar en forma exclusiva hasta el sexto mes combinar con alimentos sólidos hasta los dos años o más. “El promedio de destete en el mundo es a los 3 años. Sucede que que en nuestra cultura occidental creemos que nuestros valores son ‘lo normal'”, dice Mónica Tesone, psicóloga y Coordinadora de Enlaces Profesionales de la Liga Internacional de la Leche.

La profesional, cuyas conferencias se oyen con atención en buena parte del mundo, explica que los niños terminan de formar su sistema inmunológico a los 5 años. “En otras culturas se espera a que sean ellos quienes dejen la teta“.

En Argentina amamantar es un derecho que protege la Ley Nacional 26.873 de 2003, que pone el tema en el marco de la salud pública. Sin embargo, el informe sobre Lactancia Materna de 2018 del Ministerio de Salud indica que que solo el 42% de los bebés llegan a los 6 meses con lactancia materna exclusiva (LME). Es decir que 6 de cada 10 bebés no alcanza ese objetivo.

A pesar de esto, para Lucrecia Rojas, con 17 años de experiencia como puericultora en la Maternidad Sardá y actual coordinadora el área en el Sanatorio Güemes, en las últimas dos décadas en la Argentina las lactancias mejoraron. “Las lactancias prolongadas -en nuestra sociedad se considera así a las que superan el año de vida– son más frecuentes”.

La pandemia también las afectó“Hubo más dificultades para instalar y sostener las lactancias por la complicación para el acceso a una consejería, la falta de acompañamiento familiar“.

¿Por qué es importante la lactancia?

Fiorella Vitelli es licenciada en nutrición y, por estos días, forma parte de la campaña en busca de que se sancione la ley de etiquetado frontal de los alimentos. Amamanta a Río, su bebé de tres meses. “La leche humana además de ser gratuita es segura, equilibrada, protectora contra infeccionespreviene enfermedades crónicas, interviene en la programación de genes en el momento en el que se están desarrollando e impacta en el neurodesarrollo”.

Según Vitelli, “suministra toda la energía, nutrientes e hidratación que el bebé necesita y está siempre a temperatura óptima y limpia. Se adapta y varía según las necesidades del bebé”. Además explica que “aporta más de la mitad de las necesidades energéticas del niño entre los 6 y los 12 meses, y un tercio entre los 12 y los 24 meses. Son pocos lxs niñxs que reciben alimentación complementaria segura y adecuada desde el punto de vista nutricional”.

Por otra parte, “es una fuente esencial de energía y nutrientes durante las enfermedades. Y protege también a las madres: previene diabetes, cáncer de mamás y ovarios, hipertensión y osteoporosis.

Frente a la pandemia estudios científicos afirmaron que la leche materna de mujeres que tuvieron coronavirus o recibieron la vacuna transmite los anticuerpos al bebé. Así lo indicaron, entre otros, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Hospital Clínico Universitario de ValenciaEspaña.

¿Qué sucede con la lactancia y la vuelta al trabajo?

Escondida en algún rincón, apurada, incómoda. Así describen que se sacan leche el grueso de las mujeres que quieren sostener la lactancia cuando regresan a sus empleos en relación de dependencia con bebés de hasta un año. En ellas se enfoca la segunda encuesta de la Liga de la Leche, de 2018.

El resultado: las mujeres aseguran que es una tarea difícil, incluso entre quienes más valoran el mantener la teta. Siete de cada diez se extraen en un baño. La mayoría no tiene donde sentarseCuatro de cada diez declaran que el lugar es sucio. El 30% no tiene acceso a una heladera para conservar la leche.

Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, este año con foco en el la consigna: “Proteger la lactancia materna: una responsabilidad compartida” ¿Entre quiénes? “Entre todos, como sociedad, familia, amigos, empleadores y empleados“, dice la puericultora. Sin embargo, asegura, termina recayendo en las madres. “Faltan medidas concretas. Y no caer en lo que ‘deben’ hacer las mujeres mientras el trabajo de cuidado no está jerarquizado, ni remunerado, ni se contemplan las licencias“.

La encuesta lo ratifica. “Prima la percepción de que la institución empleadora no apoya la lactancia“, se lee entre sus conclusiones. Además señalan que las mujeres “declaran que la lactancia limita su desarrollo profesional, implica riesgos y la mayoría no tiene ejemplos concretos de mujeres con posiciones altas dentro de la organización que hayan pasado el proceso y puedan servir de modelos“. Según la puericultora “no están los espacios para sostener una lactancia prolongada“.

Las mujeres que dicen “no”

“25 años. Brazos fuertes por levantar a Helena. Mente podrida de escuchar críticas por no estarla amamantando. Sin embargo, nosotras estábamos bien”. Las palabras son de Florencia Kirchner, la hija de la vicepresidenta Cristina Fernández. Son parte del posteo de Instagram que hizo para la semana de la lactancia en 2020.

También mencionó una entrevista que dio en 2016, donde contó: “No había dado la teta porque no quería, me generaba pánico”.

Mencionó, además, otra cara posible de la lactancia: depresión, estrés y mastitis. “Querer dar la teta pero no tener leche suficiente o, directamente, no tenerla llegando a la total caída en la frustración por no poder cumplir con el mandato y en algunos casos, el deseo. Expresé-aunque no recuerdo si con estas palabras-que la alimentación del/a recién nacido no puede estar estrictamente ligada al cuerpo de una mujer porque eso lo vuelve tiránico. La alimentación del/a recién nacido debe ser una política pública, en la que personas gestantes puedan elegir”, escribió.

Lactancias y feminismos

Según la licenciada Tesone, los feminismos tomaron diversas posturas ante la lactancia. “Una, heredera entre otras de Simone de Beauvoire, la considera como esclavitud, pone foco en la dependencia que generan los cuidados, la entiende como una limitante para la liberación femenina. Es la corriente igualitarista, que considera que el cuerpo de la mujer traiciona: menstrúa, se embaraza, amamanta. Desprestigia el trabajo de cuidado”.

Pero no es la única perspectiva posible. “Luego surgieron otras, como el feminismo ecologista, que reivindica el cuidado con apego, la lactancia, el colecho. Se pasó de la maternidad como servidumbre a entenderla como forma de empoderamiento y rebelión“. Desde allí se exaltan “la alegría y el orgullo de ser mujeres”.

Además, dice Tesone, muestran que, quienes se benefician con la interrupción de la lactancia son las farmacéuticas y las empresas lácteas. Al respecto Vitelli agrega: “La industria de las fórmulas con sus las publicidades tienen más promoción que la lactancia. Por otra parte, debería haber leyes que prohíban los acuerdos económicos de los profesionales de la salud con marcas de leche“.

La nutricionista agrega: “muchísimas veces una mamá consulta a neonatología a los 10 días del nacimiento de su bebé y le dicen que, como no aumentó 40 gramos por semana, su leche no es suficiente y debe suplementar. Es muy grave y tiene que ver, en gran medida, con los conflictos de interés no regulados“.

Hoy una de las cadenas de farmacia más importantes ofrece una oferta de 36 leches de 500ml para bebés de 0 a 6 meses a $4.900. Acercarse a una de sus góndolas con productos para bebés es ver decenas de tetra-packs y latas con dibujos simpáticos. Con mucha suerte podrá encontrarse, perdidas entre chupetes y mamaderas, algún remanente de bolsitas recolectoras descartables para leche humana. “Nos quedan pocas, no hay en casi ninguna sucursal. No traemos porque nadie las pide”, dice un empleado.

¿Qué proyectos hay sobre Bancos de leche?

En abril, el Senado emitió dictamen sobre el proyecto que presentó para crear el Registro Nacional de Bancos de leche materna humana, con el fin de garantizar la equidad en el acceso para todas las niñas y niños lactantes.

El mismo se basa en los principios de gratuidad: prohíbe la comercialización de la leche y su lucro en todo el procesoAdemás la busca garantizar la calidad en la aplicación de normas para su donación y procesamiento. También la libre circulación, que permita su tránsito y disponibilidad en todas las jurisdicciones.

Según la iniciativa, contar con un Registro Nacional permitiría tener políticas públicas federales porque así se registrarían todos los bancos de leche humana y se garantizaría que haya al menos un banco en cada provincia.

Fuente: A24

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