Sobrevivientes de Zanjitas hablan por primera vez, a diez años de la tragedia

 Sobrevivientes de Zanjitas hablan por primera vez, a diez años de la tragedia

Lucía Becerra, Florencia Carreras y María Gómez Kusa iban en el colectivo que fue arrollado por un tren. Cuestionan al chofer, al sacerdote y a las autoridades del Colegio Santa María.

Daira se quedó unos minutos inmóvil. Miraba fijamente un enjambre de abejas volando, sus compañeras le gritaban que entrara a la escuela “José Facundo López”, ubicada en el paraje Santa Rosa, donde habían parado para comer algo y jugar con los estudiantes de ese lugar. Mientras subían al colectivo Mercedes Benz de la empresa Polo, que las llevaría a Cazador, unos kilómetros más al suroeste, Florencia, Melanie, Fátima y Iara vieron que su chofer, Julio César Jofré, estaba durmiendo en los asientos de atrás. Con sorpresa, Jofré se levantó y se sentó en su puesto de trabajo. María subió y sintió miedo; algo en la postura del chofer le encendió una alarma. Lo veía cansado, como que no había tenido una buena noche. Sin embargo le restó importancia y se sumó al canto de sus compañeras. Una vez arriba, las niñas del Colegio Santa María y sus profesoras emprendieron el viaje a la siguiente parada en el camino de su misión solidaria: Cazador. Pero el colectivo nunca llegó.

El 2 de noviembre de 2011 quedará en la memoria de todos los puntanos como el día en que ocurrió la tragedia de Zanjitas. Cerca de ese mediodía, el colectivo, en el que viajaban 42 estudiantes de 5º grado A y B del Colegio Santa María, seis de sus maestras y la vicedirectora, se paró en el paso a nivel y quedó en el medio de las vías por donde pasa el tren de carga de la empresa América Latina Logística (ALL). Adelante del ómnibus iban en un auto un sacerdote y algunas de las maestras. Detrás iba la camioneta de uno de los padres de las chicas con juguetes, comida y ropa para los chicos de los parajes. Los insistentes toques de silbato del maquinista no sirvieron para evitar el inminente choque.

“Recuerdo que el chofer iba con los auriculares, y que nosotras le decíamos que venía el tren y él, nada. Y después, cuando impactamos no me acuerdo qué pasó, hasta que me desperté”, contó Florencia Carreras (20).

Ella, Lucía Becerra (20) y María Gómez Kusa (21) son tres de las sobrevivientes de ese accidente y compartieron por primera vez su historia con El Diario de la República.

“Me acuerdo lo mismo, la camioneta de mi familia iba atrás. Llevábamos los juguetes, algunas ropas y comida para la visita que íbamos a hacer, y se supone que yo iba a ir en mi camioneta, pero fui en el colectivo con mis compañeras, porque era chiquita y tenía ganas de ir con ellas; me senté en el fondo”, señaló María, y agregó: “También recuerdo que antes de subir al colectivo, noté al chofer como medio perdido, como dormido. Me subí con miedo, y creo que Melanie o alguna de las chicas le dijo al colectivero que venía el tren y él no nos escuchaba, estaba con los lentes y los auriculares. Además, el auto de adelante, en el que venían unas mamás, le hacía señas de que venía el tren”.

Fuente: El Diario de la Republica

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